Como Iglesia creemos firmemente que la oración nos conecta con la paz de Dios.
Jesús nos invitó: ‘Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso’ (Mateo 11:28).
Si estás pasando por un momento difícil o tienes un motivo para agradecer, comparte tu petición con nosotros. Nuestro equipo de intercesión orará por ti con total confidencialidad, confiando en que Dios tiene el control.