Para nosotros, la Iglesia no es un edificio, sino la comunidad de personas que comparten una misma fe.

Nuestra verdadera historia no está escrita en ladrillos, sino en las vidas transformadas que, desde 1991, comenzaron a reunirse en la intimidad de un hogar. Esa semilla de comunidad creció impulsada por el amor de Dios, llevándonos en 1993 a nuestra primera celebración pública en las inmediaciones de la emblemática Avenida Pradilla.

En 1995, nuestra congregación —la verdadera Iglesia— encontró un lugar especial para establecer su sede: el antiguo Teatro de Chía. Por décadas, este espacio fue el epicentro de la escena cultural del municipio. Al adquirirlo como nuestro templo, asumimos no solo un espacio físico, sino la responsabilidad de custodiar un lugar de encuentro que ahora sirve a un propósito eterno.

Creemos firmemente que la Iglesia puede evolucionar sin borrar el pasado. Por eso, como congregación, hemos asumido el compromiso de preservar este edificio como un patrimonio cultural vivo. Para la congregación de la Iglesia Cristiana Wesleyana Chía, la fe también se expresa a través del respeto por la historia y la identidad de nuestra ciudad, demostrando que somos una comunidad que valora sus raíces mientras construye el futuro del municipio.

NUESTRA MISIÓN

En la Iglesia Wesleyana de Chía, evangelizamos, nutrimos y enviamos familias en Cristo Jesús a través del discipulado relacional.

NUESTRA VISIÓN

Ser una iglesia apasionada por Jesús para extender el reino de Dios en Chía, Colombia y el mundo.